sábado, 14 de febrero de 2004

Tiempo


No existe más mentira que la verdad misma.
La naturaleza humana impide a todos responder a los instintos
Nos escondemos bajo cientos de antifaces. Así es más fácil.
Maduramos al abandonar la magia, y morimos entre llantos de cristal.
La fragilidad del alma se oculta, y la llave del cofre se pierde.
Todos tenemos un mapa escondido para recuperar el tesoro.
Solo hay que desear, con todo el corazón, encontrarlo.
El tiempo es solo tiempo.



Acá estoy.
Parada al borde de un devenir tan fijo como insospechado
La decisión en la yema del pulgar.
Las razones no valen en este punto.
Cruzar es un mero reflejo, sin pensar.
Causas y consecuencias.
No se distinguen argumentos.
Esto es un círculo y nada termina.