Creas tu perfil, eligiendo tus mejores fotos y escribiendo tus mejores cualidades. Lo pones online.
Es como salir de cacería con tus mejores galas.
Empiezan a llegar las notificaciones de mensajes. La bioquímica primitiva de tu cerebro hace la selección y respondes con un frío "hola".
Tratas de romper el hielo haciendo preguntas triviales y después de unas horas de entrevista ya te encontrás hablando de intimidades y manías.
No aflora tu verdadera personalidad hasta el primer encuentro, donde si el chateo fue bueno ya te sentís cómodo.
En este punto todo depende de la química. Puede haber un primer beso o hasta sexo. Esto otra vez depende de la bioquímica primitiva de tu cerebro.
No estamos hablando de corazón, que conste.
En los amoríos online no hay corazón. Es como la vieja práctica de salir de levante, sólo que con un dispositivo de por medio.
Hay mentiras por doquier. Se habla muchísimo y no se dice nada. Y como en las noches de levante, la música está demasiado fuerte como para oír los propios pensamientos.
El 99% de los casos no llega a nada, simplemente porque los hombres buscan sexo y las mujeres amor. La eterna disputa.
Yo caí en la trampa del amorío online un par de veces y no terminó bien. Le di una tercera oportunidad por cosas del universo y espero estar entre el 1% que logra pasar de flirteo a una relación.
Al menos dejo mis mejores consejos.
Que todo fluya y que nada influya. No tengas las expectativas muy altas para un levante online o te vas a estrellar contra el piso; tampoco apures las cosas. Dejá que todo sea como tenga que ser.
Tomar la iniciativa. Esto no significa ser insistinte, molesto o agresivo; sino que significa reconocer la responsabilidad de uno de que las cosas pasen.
Say it loud. Si ustede siente algo demuéstrelo, no sea tonto o tonta; y si no siente nada no ilusione al partenaire, porque confunde y puede destruir un corazón.
Si Mahoma no va a la montaña... Mahoma no le va a rogar, se busca otra montaña y ya. Ni que fuera la única montaña en todo el ciberespacio.
Enjoy. ¿Sabías que la gente sufre más por lo que imagina que por lo que realmente sucede? No te hagas ninguna película y vuelve al primer consejo.